Arquitectura que suena bien

Metodología

Metodología

Cómo suena un proceso

Existe un gesto común en todos los proyectos de Aritz Almenar, derivado de su sensibilidad, que es la propuesta de un nuevo espacio de uso compartido o adaptativo no determinado por el programa.

Ese espacio surge siempre de un anhelo no atendido o de una oportunidad que presenta el proyecto y que siempre está vinculada al aporte de luz (que es la materia que vertebra cada uno de los proyectos de este estudio) y a la singularidad propia del cliente.

Se proyecta siempre como un espacio flexible pero estrictamente necesario en el propio diseño integral de la vivienda y que, por lo tanto, cualifica la vivienda sin un aumento significativo del coste.
01

Escuchar

Como punto de partida, cada proyecto comienza con una conversación, con una afinación compartida entre quien habita y quien diseña.
02

Componer

Acompañamos a cada cliente con escucha, sensibilidad y rigor técnico para ofrecer soluciones arquitectónicas que respondan a lo que necesitan.
03

Ensayar

Diseñamos espacios habitables, armónicos y honestos, donde la vida —como la música— pueda desarrollarse con libertad, ritmo y presencia.
04

Interpretar

Construimos desde la atención plena a cada contexto, sin estilos impuestos, priorizando siempre la vivencia del espacio sobre su apariencia.
05

Afinar

Cada proyecto es único. Cada cliente, un mundo. La arquitectura debe estar al servicio de esa singularidad.